El pueblo bonaverense vive un recrudecimiento del conflicto desde el 2020. Hoy, todos los ojos están puestos en Buenaventura, pues desde el pasado 30 de diciembre la vida de 170.500 personas está en riesgo debido a los enfrentamientos entre “Los Shotas” y “Los Espartanos”, dos facciones de “La Local”, grupo heredero del paramilitarismo. En lo que llevamos de 2021, según la Defensoría Regional del Pacífico, debido a los más de 38 enfrentamientos que se han dado en el casco urbano de Buenaventura en el mes de enero, 907 familias -alrededor de 2186 personas- han tenido que desplazarse forzadamente de sus barrios y 22 personas han sido asesinadas, en su mayoría, jóvenes de entre 16 y 35 años que se han negado a ser reclutados por estos grupos.


Entre el fuego cruzado, el Espacio Humanitario Puente Nayero, en el barrio la Playita, Buenaventura, resiste. Su calle principal adquiere el nombre de la cabecera del Naya: San Francisco, patrón de los Nayeros, pues el 90% de la población que lo habita proviene del río Naya. En busca de mejores condiciones de vida, en los años 70, la población afrocolombiana del Naya migró a Buenaventura y comenzó a instalarse en este barrio a orillas del mar. A partir de la década de los 2000, llegaron más habitantes del Naya, desplazados por la violencia ejercida por el Bloque Calima de las AUC.

La calle San Francisco, igual que otras calles del barrio La Playita, se hizo famosa por las escalofriantes prácticas de tortura de las ‘casas de pique’: construcciones palafíticas donde las estructuras paramilitares descuartizaban y mutilaban a civiles, a menudo con la única intención de enviar mensajes de terror a la comunidad. En febrero, el monseñor Rubén Darío Jaramillo, obispo de Buenaventura, indicó que nuevamente está funcionando esta práctica en la ciudad. El 13 de abril de 2014 la comunidad creó el Espacio Humanitario Puente Nayero con el objetivo de expulsar y de impedir el ingreso de los actores armados ilegales.


Orlando Castillo, líder de la comunidad del Espacio Humanitario e integrante del Consejo Comunitario del Naya, es una persona extremadamente atenta, amable y humilde, que no cesa de trabajar por su comunidad. El reconocido líder, cuenta con el respaldo de las personas que habitan el Espacio Humanitario y con el apoyo de varias organizaciones de derechos humanos colombianas, como CIJP, así como con el de la comunidad internacional. A pesar de todo este respaldo, Orlando ha sufrido diversos ataques, atentados y amenazas a lo largo de su trayectoria como defensor de la paz de este territorio.

Estas amenazas se suman a seguimientos, falsas acusaciones y señalamientos que han afectado a otros líderes y lideresas del Espacio Humanitario Puente Nayero, quienes desde abril de 2014 han desarrollado una propuesta de paz y autoprotección para hacer frente al actuar paramilitar y a la violencia.


Las disputas territoriales que sumen a Buenaventura en la violencia no son solo consecuencia del actuar de los actores armados ilegales. No hay que olvidar que en el puerto de Buenaventura -por donde entra y sale el 60% de la mercancía en Colombia – hay grandes intereses económicos, tanto del sector privado como del público, para realizar ampliaciones portuarias que han generado desplazamientos intraurbanos, desaparición forzada y amenazas a quienes defienden su territorio o representan a víctimas.

Uno de los proyectos que comenzó en 2019 es el dragado del estero de San Antonio. Esta obra -financiada con dinero público y privado- pretende lograr una mayor profundidad de las aguas de la Bahía de Buenaventura que posibilite la entrada de buques de mayor tamaño. El problema es que el estero de San Antonio es una de las fosas comunes más grandes de Colombia y los familiares de las víctimas del conflicto armado todavía buscan a los desaparecidos.

Durante los años más cruentos del conflicto armado en Buenaventura, sobre todo a partir de los años 2000, el estero de San Antonio se convirtió en una fosa común donde constantemente se encontraban cuerpos de personas desaparecidas a manos de grupos paramilitares. Se cree que en las “acuafosas”, nombre con el que las conoce la comunidad, hay alrededor de 1000 personas desaparecidas.


A tan solo 20 minutos de las acuafosas del estero de San Antonio, se encuentra el barrio de Punta del Este, en la comuna 5 de Buenaventura. El 19 de abril de 2005 paramilitares del Bloque Calima de las AUC engañaron a 11 jóvenes -entre los 18 y 21 años de edad- diciéndoles que iban a jugar un partido de fútbol en la localidad de Dagua, departamento del Valle, con la promesa de pagarles la suma de doscientos mil pesos. Los jóvenes fueron sacados uno por uno del barrio Punta del Este. A las afueras de la ciudad el vehículo fue desviado de su ruta, hacia el estero de San Antonio – Bodegas de Cilano. Los 11 jóvenes fueron obligados a bajar del vehículo, fueron torturados y posteriormente asesinados. Los cuerpos sin vida de los 11 jóvenes fueron hallados días después junto a otro más, aún hoy sin identificar. La CIJP sigue trabajando con las madres de Punta del Este, para que la CEV escuche su testimonio y su propuesta de medidas de reparación colectiva.

Ante la grave situación de violencia que ha generado el miedo y el desplazamiento masivo de la población civil, han surgido iniciativas y articulaciones como el movimiento «Buenaventura S.O.S» que pretende visibilizar estas denuncias y que cese la violencia.

El 10 de febrero se organizó en Buenaventura una cadena humana por la dignidad. Miles de bonaverenses se vistieron de blanco y formaron una cadena de 22 km que recorría la vía principal de la ciudad portuaria. Las protestas por la grave situación que se vive en Buenaventura y por la dignidad del pueblo negro han seguido dándose a lo largo de esta semana.


El 11 de febrero de 2021, al grito de “el pueblo no se rinde, carajo”, “no más violencia” y “la lucha antirracista ha llegado a América Latina”, integrantes de colectivos sociales, estudiantes, líderes comunitarios y, sobre todo jóvenes afrocolombianos, participaron en una marcha en Cali, sumándose así a la ola de protestas que están organizando en Buenaventura, sobre todo los jóvenes. Ellos y ellas no se rinden y seguirán protestando de manera pacífica hasta que la violencia cese.
Valentina CarvajalLearn more about B [embed]https://pbicolombiablog.org/2018/03/02/la-voz-de-buenaventura/[/embed] [embed]https://pbicolombiablog.org/2017/06/02/dieciocho-dias-de-protesta-social-muestran-las-dos-caras-de-buenaventura/[/embed]